Talleres Molina: “Hemos apostado por la inmediatez y el instinto”


Por: Javier González. 

Con apenas una breve escucha de sus canciones te das cuenta que estos tíos tienen algo especial. Puede que sea su particular visión de lo que es la música, puesto que en las composiciones que incluyen en su debut, “Allegro, Ma non Troppo”, funden con gracejo y peculiar estilo géneros variados que partiendo de la amplia etiqueta conocida como pop-rock arrastran sus melodías a terrenos sinuosos y alejados como los de la electrónica y el krautrock, matices que son capaces de abrirse paso entre acordes con evidentes reminiscencias a power-pop. 

Elementos que apuntalan con el poder de unas letras en las que no se andan por las ramas. Mensajes directos donde tiran a dar, en los que hay sarcasmo, mucha ironía y un fino humor, credenciales que nos tememos serán bandera, santo y seña, de la propuesta de unos currelas de la música que responden al castizo y certero nombre de Talleres Molina

Como anticipo al concierto que darán en la sala Siroco este próximo fin de semana, nos hemos puesto en contacto con Julio Molina, voz y guitarra del trio, para que nos aproxime un poquito a todo el imaginario colectivo de esta maravillosa locura. 

Hace apenas unas semanas que vio la luz vuestro primer trabajo, “Allegro, Ma non Troppo”. Con lo costoso y el trabajo que hay detrás de la edición de un álbum. ¿Cuáles son las sensaciones que os invaden después de dar a luz a la criatura? 

JM: Estamos muy contentos con la acogida que está teniendo, al fin y al cabo, no deja de ser un primer disco y uno nunca sabe lo que va a pasar. Es un disco en el que nos hemos dejado la piel sin querer dejárnosla, me explico, lo que más importante para nosotros era que el proceso no fuese forzado ni demasiado pensado, hemos apostado por la inmediatez y por resolver las canciones de la forma más instintiva, creemos que ha funcionado. 

Atendiendo a lo puramente formal, os ha quedado un disco musicalmente muy heterogéneo, donde hay muchas guitarras y unas llamativas ambientaciones que por momentos suenan de lo más marcianas; partís de un rock de herencia clásica, traído al siglo XXI, pero sin renunciar a otras sonoridades como el power-pop que parece estar muy presente detrás de cada corte. ¿Cómo de amplia es la paleta sonora de Talleres Molina?

JM: Venimos, como bien dices, del power-pop de guitarras, pero también estamos interesados a nivel sonoro en otras cosas con las que hemos intentado “vestir” las canciones. Estamos muy interesados en los sintetizadores analógicos de los 80´, en las cajas de ritmos de 8 bits, en la new wave, el krautrock y muchas otras cosas. 

“Creemos que la ironía, el sarcasmo y el sentido del humor se ha perdido un poco”

Y en lo que a las letras se refiere hay mucho vacile y sorna, pero sin renunciar a regalar una serie de mensajitos que muestran muy a las claras una crítica a la sociedad actual y en ocasiones una reivindicación muy personal escrita en primerísima persona. ¿Había ganas de atizar duro y a la vez reivindicar el valor de la personalidad sin excesos y de forma directa? 

JM: Si, creemos que la ironía, el sarcasmo y el sentido del humor se ha perdido un poco, y los discursos de muchas de las bandas actuales son como muy sesudos, reflexivos e intelectualizados o espirituales a lo Paulo Coelho, nosotros en ese sentido hemos venido a aportar un punto de vista diferente y de paso a poner un poco de orden. 

También nos ha gustado mucho que en la hoja de promo digáis que “venís a luchar contra el pop épico que tanto daño ha hecho en nuestra escena”. ¿Ha llegado ya alguna carta amenazante o hasta ellos mismo saben que son unos pesados y hacen autocrítica? 

JM: De momento no nos ha llegado ninguna carta ni de Vetusta Morla, ni de Arde Bogotá ni de Love of Lesbian, pero estaríamos encantados de debatir ese asunto con ellos, sería bueno para todos. “Ser músico es como ser electricista o fontanero” 

Otra cosa que también va contra esa línea es tanto el nombre de vuestra banda como la iconografía que quizás busque mostraros como unos currelas de la música. ¿Es esa un poco la idea que pretendéis transmitir? 

JM: Efectivamente, así es como nos sentimos y así es como son la mayoría de músicos en este país. Para nosotros en ese sentido no hay diferencia entre el músico de hotel, de verbena o de banda de rock, es un oficio respetable y no tiene nada que ver en ser una estrella. Sería bueno que la gente en este país empezase a entender que es como ser electricista o fontanero, como pasa en EE.UU. por ejemplo, y de paso que algunos artistas también se diesen cuenta y bajasen del altar no estaría mal. 

Vamos a hablar un poquito de canciones si os parece. En “Nadie se muere de Amor” os ha quedado como un auténtico trallazo, repleta de músculo y escupiendo frases de lo más potente. ¿Cómo y con qué objetivo surgió esta canción? 

JM: Pensábamos que ya había demasiadas canciones hablando de los tormentos del amor, el pop se ha nutrido de ese argumento durante años, aunque en realidad lo heredó del bolero, pero pensábamos que también se podría tratar ese tema desde la ironía y quitándole hierro al asunto, que también puede ser muy sano y reparador, eso en el Tango por ejemplo se hace mucho y muy bien, nosotros no hemos inventado nada. 

Una de las canciones que incluís, “Cristo Personal”, es una revisión del “Persona Jesus” de los míticos Depeche Mode, cuya sombra sonora se deja ver claramente a lo largo del minutaje en cortes como “El Astronauta”. ¿Qué significa para vosotros la banda británica? 

JM: Es una banda enorme, a pesar de no ser un grupo de “guitarras”, tiene uno de los riffs más poderosos de la historia, y una letra fantástica que bien valía la pena adaptar. Hemos intentado en todo momento llevarla a nuestro terreno y poner en ella algo nuestro, era importante que tuviese su propia identidad, solo así tiene sentido hacer una versión, sino es un tributo. 

Cortes como “No voy a Cambiar” y “Sueños Locos” me ha hecho pensar en los mejores Niños Mutantes posibles, con esa capacidad para facturar un pop-rock potente y elegante. ¿Son una de vuestras bandas de referencia a nivel nacional? 

JM: Es una banda a la que respetamos muchísimo, al igual que a Los Planetas o La Habitación Roja, pero también nos gusta reverenciar a grupos anteriores, las pioneras del indie patrio, bandas como El Niño Gusano, Surfin´ Bichos y Sr. Chinarro…bandas de las que los que hoy hablan del “indie” jamás han oído hablar y para nosotros son los absolutos referentes a reivindicar. 

Otra versión de lo más potente que incluís es “Yo Quiero ser Tú”, el “Why Can´t I be You” de The Cure. ¿Por qué precisamente esta canción de los chicos imaginarios de Robert Smith? 

JM:
Está canción surgió a raíz del disco homenaje de grupos mallorquines a The Cure que organizó el sello Espora Records. Había varias canciones disponibles, ésta era una de las que más nos apetecía grabar y probar de adaptar. Quedamos muy contentos con el resultado y la llevamos en directo porque funciona muy bien. 

“Parálisis Permanente es una banda “tótem” para nosotros” 

“Corazón Contento” es un bombazo donde os lanzáis sobre una estructura krautrock con ramalazos de pshycobilly, me ha recordado a la versión que hizo Gabinete Caligari sobre “Un día en Texas” de Parálisis Permanente. ¿De qué manera se os ocurrió este temazo? 

JM: Pues un poco juntando todos esos elementos que mencionas, por supuesto los primeros Gabinete Caligari o Parálisis Permanente, una banda “tótem” para nosotros, pero también El Columpio Asesino o Triangulo de Amor Bizarro, bandas que nos flipan. 

¿Con qué grupos del panorama actual creéis que tienes más similitudes vuestra propuesta? 

JM: No sabríamos decir a que nos parecemos, pero si podemos decir algunas nuevas que nos han llamado mucho la atención últimamente. Nos gustan mucho Camellos, shego, Biznaga, Melenas o Venturi, hay cosas muy interesantes por ahí y nos gusta fijarnos en propuestas nuevas. 

“Tenemos el máximo respeto por el público que acude a las salas de conciertos, son la resistencia” 

El próximo día 4 de abril estaréis en Madrid, concretamente en Siroco, para arrancar una gira de conciertos que os llevará a Bilbao y Torrelavega. ¿Qué verán todas aquellas personas que se animen a acercarse a vuestras presentaciones? ¿Hay más fechas cerradas que se puedan anunciar? 

JM: Estamos cerrando fechas poco a poco, residimos en Mallorca y a pesar de ser un trio, a veces nos complica un poco la vida el tema de la insularidad, pero tenemos muchas ganas de presentarnos en directo. Creemos que nuestro sitio natural son especialmente las salas, ahí es donde creemos que tienen más sentido nuestra propuesta, en las distancias cortas, sin trampa ni cartón, y con el público cerca. Intentamos que nuestros conciertos sean directos y enérgicos, que sean una experiencia en sí mismos. Tenemos el máximo respeto por el público que acude a las salas de conciertos de las ciudades, son algo muy importante, son la resistencia. 

Juguemos a mirar nuestra bola de cristal, dentro de unos meses. ¿Dónde os gustaría haber llegado con este más que llamativo debut? 

JM: Nos gustaría haber podido tocar en las máximas ciudades posibles y acceder a público nuevo, creemos que hemos hecho un buen trabajo y ahora solo queremos defenderlo delante de la gente, desde la humildad y la honradez…como obreros que somos.