
Los primeros silbidos impacientes ya esperan la aparición del peso pesado de la noche. Y es que la Heineken está a rebosar para ver a Sidecars y sus Cremalleras, que aparecen en escena con su sana chulería. Apaga y vámonos es el tema que introduce la actuación de los chicos: Fue mi amor y tu lucha luchando en un ring para dos, que se aman a puñetazos. Inventándose un amor de contrabando, no buscado. Un amor de esos que se producen a contracorriente y de los que tanto les gusta hablar.
Tras él, temas como Anfetaminas (“Yo, un don Juan, esclavo de tus lágrimas. Y tú, Satán, no grites más…Sólo, soy un animal.”). Y entonces Llueve, y Después del fin…”Miénteme, y si es posible…dime: “quédate”. Y es que me lo he merecido. “He asumido que no vas a dejarme ser hoy tu ombligo”.
Todos parecemos saltar a cámara lenta mientras sentimos la electricidad del momento. Y es que hasta los temas más lentos adquieren un ritmo rockero y bailable cuando se trata de ellos, un sonido potente que nos contagia a todos y nos hace gritar hasta quedar afónicos.

Y volvemos a Cremalleras con Luz de gas, otro tema lento y que nos envuelve y nos deja respirar la nostalgia a través de la voz de Juancho. “Se despidió sin llanto, ni carmín. Gafas de sol, sonriendo para sí”.
Llegamos a la mitad del concierto dentro de la burbuja Sidecars para convertirnos en Chavales de instituto: “quiero invitarte a salir, cenaremos en un sitio caro. Luego puedo hacerte reír, llevarte al cine y meterte mano”. Y si todo sale mal… Pasamos al plan B. “Llegarás a enloquecer, y después me odiarás…Soy fuego en tus manos, y estoy tiritando.”. ¿Y después? Pues los chicos deciden Salir a matar.
Y llega el momento de alzar manos, encender mecheros y emocionarnos. Es el turno de Fan de ti, el que fuera la banda sonora del spot de El Corte Inglés. Un tema que podríamos dedicarle a ellos mismos a la vez que a cualquiera, que desprende pensamientos, instantes, sentimientos de un amor loco, casi obsesivo, pasional a la vez que tierno, único y mágico. “Soy fan de ti, de tu manera de vestir, de cada gramo de tu maquillaje, soy fan de verte presumir.”
Y continuamos con otra canción que siempre nos hace enloquecer en sus conciertos y que ya

Pelos de punta por los últimos acordes, “nos vamos ya”. De nuevo las voces de la gente coreando “¡otra, otra!”. Parece que a los chicos de Alameda de Osuna les cuesta despedirse y se resisten a marcharse del escenario sin deleitarnos con su single homónimo, Cremalleras. Para finalizar, No tengo problemas, tema que concluye con la presentación de la banda y que podría ser el lema de los chicos: “Ya no tengo problemas, no tengo preocupación, bajo la luna llena… ¡espero ver de nuevo el sol!”
Todos vamos despejando la sala tras los agradecimientos de Sidecars y la sensación de un gran concierto que termina demasiado pronto. Y es que como dirían ellos: “¡Siempre me matan las despedidas, tan sólo soy un espectador…!”.
Texto y Fotos Paula Rodríguez Martín