Fotografías: Jokin Sanz.
Hay un secreto guardado en nuestro rock que debería dejar de serlo de forma inmediata. Se hacen llamar Løse, vocablo tomado prestado del noruego cuya acepción más cercana en castellano vendría a ser “desatar/soltar algo amarrado”. Acaban de estrenar un disco de vigoroso e intenso rock, capaz de balancearse por sonoridades cercanas al guitarreo más setentero, repletas de veleidades glam y un proto-punk de alta gama del que dejan constancia en siete cortes de absoluta categoría.
Tras dicho término se esconde una banda en la que destacan las presencias de Fer García y Diego Vasallo, viejos camaradas y estrechos colaboradores en la carrera solista de éste último, que ahora fortalecen su alianza, dando vida a un proyecto en el que el primero es el principal responsable de las músicas, dada su condición de elegante guitarrista, y en el que el segundo se hace cargo de la totalidad de unas letras tan profundas y poéticas como suele acostumbrar, pero que en esta ocasión presentan un barniz de tonos más oscuros, peligrosos e inquietantes que se presentan entre los surcos brumosos de un disco que guarda mucha relación con este mundo en ruinas en que vivimos.
Tuvimos la oportunidad de contactar telefónicamente con Diego Vasallo, quien con la clarividencia y el trato exquisito que siempre le caracteriza, nos habló en profundidad de esta nueva aventura con la que desde ya opositan a haber firmado el mejor disco nacional del año.
Hace casi dos años tuvimos noticias tuyas por última vez en lo que a discos de estudio se refiere con la publicación del genial “Malo ni bueno”, debemos confesar que esta nueva aventura en formato banda llamada Løse nos ha pillado con el pie cambiado. ¿Cuéntanos cómo surgió la idea de formar esta nueva banda? En la misma hay viejos colaboradores tuyos, auténticos camaradas como Fer García. ¿A qué responde el hecho de aumentar más si cabe su peso en tu entorno con este proyecto?
Diego: Efectivamente este es un giro bastante importante para mí, ya que es un planteamiento diferente hacer tus discos en solitario a tener una banda que funciona como tal. Ahora mismo somos cuatro, aunque probablemente entre un quinto componente en breve, se graba entre todos y las decisiones se toman de manera conjunta. Esta idea me rondaba desde hace tiempo, quería volver a sentir la sensación de estar en un grupo, trabajar de forma colectiva, y a raíz de conversaciones con Fer García, con quien efectivamente llevaba tiempo colaborando en mis discos, surgió la posibilidad. Mi último Ep, “Malo ni bueno”, que tiene cinco temas, ya se grabó con Fer en su casa y fue producido de manera conjunta. Hablando con él dimos forma a la idea de formar la banda. Se llama Løse, que viene de Noruega, tiene otra pronunciación que, evidentemente, nosotros castellanizamos y hace referencia a soltar amarras, un concepto que me hacía gracia.
Recientemente he podido ver el documental de Jonathan Stiasny, “David Bowie: el último acto”, en el mismo se da bastante voz al período en que el mito londinense montó Tin Machine para liberarse de la enorme carga de soportar una trayectoria como la suya. ¿Has pretendido hacer algo similar con este movimiento?
Diego: Lo he visto. David Bowie siempre es una inspiración para cualquier músico y debo reconocer que desde que se cumplió el décimo aniversario de su muerte estoy con él en la cabeza todo el rato. He visto el documental que citas, también he revisitado otro llamado “Moonage Daydream”, que está muy bien, y he escuchado la mitad de su discografía, adentrándome en discos de los dos mil que no conocía tan bien. Estoy en un momento con Bowie muy intenso. Personalmente no hago este movimiento para descargar ningún peso de fama ni estrellato, llevo ya muchos años jugando en ligas minoritarias y alternativas, pero es un buen ejemplo. Realmente, no sé si Tin Machine funcionó muy bien como grupo. Otro buen ejemplo sería el de Nick Cave con Grinderman, me gusta casi más, me encantan esos dos discos que han grabado. Todos estos artistas son una motivación para hacer cosas. Mi caso era una búsqueda de volver a sentir la sensación del trabajo dentro de un grupo, como te comentaba antes.
“Madrugada, Viagra Boys y Grinderman son parte de las bandas contemporáneas que hemos estado escuchando”
Pregunto esto porque el álbum tiene una innegable carga guitarrera, realmente setentera, que por momentos se asoma al proto punk y al glam, diría que más que al sonido post-punk referenciado en la hoja de promoción. ¿Cómo lo ves tú?
Diego: Sí, tiene referencias a bandas de rock. Quizás la etiqueta post-punk surgió, pero no sé si es muy adecuada. No soy muy de poner etiquetas. Me gusta la referencia que comentas sobre el glam, hay puntos en los que veo aromas a discos de glam de los setenta. Es un sonido y una época que me agradaban. También hay referencias a muchas otras cosas, por ejemplo, a grupos más actuales que nos han llamado la atención. Citaría a una banda de Noruega que se llama Madrugada y también a los suecos Viagra Boys que hacen un punk más moderno. Me gustan mucho. Y también a los referidos anteriormente Grinderman. En definitiva, una serie de bandas más contemporáneas que hemos estado escuchando.
Sabemos que también bandas del estilo de The Kills son una referencia que te gusta bastante, tal y como nos has deslizado en bastantes entrevistas anteriores. ¿Crees que es en este disco donde más puede verse dicha influencia en el tratamiento y producción de las canciones?
Diego: Sí, The Kills, una banda que me gusta mucho, especialmente la producción de algunos discos como el último. Me encanta el tratamiento que hacen de las bases y baterías, creo que es muy imaginativo. Al final te acaban influyendo las cosas que estás escuchando cuando andas produciendo el disco. Coges cosas de aquello que te motiva. Me parece una referencia muy buena.
Aunque supongo que es inevitable olvidarse de referentes como Lou Reed, Leonard Cohen y toda la amplia colección de grandes autores que tanto te han marcado.
Diego: La huella sigue estando, aunque aquí nos hemos alejado más del concepto autor de rock. En este momento Leonard Cohen no ha sido una referencia, hay una búsqueda más rockera. Hay un proyecto que teníamos muy presente llamado Soulsavers donde canta Mark Lanegan.
Participas de la producción junto a Fer, quien también se encarga de la mezcla junto a Aitor Ederson, una parte del proceso de la que te desentiendes. ¿Por qué?
Diego: No, no, no me desentiendo. De hecho, hice unas premezclas previas a las mezclas junto a Aitor Ederson, técnico de sonido, pero es verdad que luego dejé que Fer las terminara y diera la forma definitiva. Confío en él y su criterio, además, tenía muy claro cómo tenía que sonar el disco y cuál debía ser el acabado final. Él también controla detalles más técnicos y tiene mayor control que yo. Es cierto que dejé un poco más en sus manos la parte final del proceso.
Anteriormente comentaba que en parte no estaba de acuerdo con la nota de prensa, pero sí que debo darla la razón cuando la misma dice que puede que estemos ante tu trabajo más oscuro, con ambientaciones por momentos dramáticas como en “Zona de Sombras”. ¿Lo percibes así?
Diego: Puede ser, no me da miedo la oscuridad, así que es posible. Quizás en cuanto a textos son más abstractos que otras veces, en los que veo que se refleja una constante. Hay una sensación de inquietud, una mirada un tanto oscura sobre el mundo, puede ser un reflejo de mi visión actual sobre las cosas que nos rodean y el futuro que nos espera. Quizás sea un trabajo más oscuro que otros. En cuanto a sonido y producción lo veo más relacionado con el norte, cercano a campos lluviosos, cielos encapotados, brumas, nieblas y frio. Todos esos términos están asociados a este proyecto.
“Veo puntos de unión entre las canciones de “Løse” y el primer disco de Cabaret Pop”
Comentando un poco el contenido del disco, he coincidido con otros compañeros al afirmar que las composiciones de “Caemos como cae un ángel” y “Løse”, pese a su dispar tratamiento, no están tan alejadas como pueda parecer, quizás también podríamos incluir a otros álbumes como “Las Rutas Desiertas” e incluso ciertas canciones de tu época al frente de Cabaret Pop. ¿Estás de acuerdo con la afirmación?
Diego: Con mis últimos discos veo una conexión… al final las letras son mías, aunque las canciones están hechas entre Fer y yo, pero uno no puede ponerse un disfraz y cambiar la forma de escribir y de mirar las cosas. En ese sentido siempre hay una relación, está presente mi estilo de escribir y no voy a ponerme a inventar cosas. A nivel musical sí veo una ruptura con respecto a mis últimos discos, donde hay un poso más confesional e íntimo, también más acústico, el sonido no es tan eléctrico. Con Cabaret Pop es curioso lo que dices, porque me ha retrotraído a algunos puntos, incluso al primer disco. Puede tener conexión, aunque el tratamiento es distinto, pero veo puntos de unión con aquellas canciones.
“No hacemos canciones para que sean un éxito comercial”
“Pétalo en el aire” arranca entre ambientaciones distorsionadas, cadencias pesadas y llegando casi hasta los diez minutos, sin pensar en concesiones comerciales, enredadas en una letra que habla del devenir de los días, un repaso a una vida de eterna búsqueda llena de dramatismo, una línea general que planea por todo el disco.
Diego: Evidentemente, no hacemos canciones para que sean un éxito comercial, si lo es bienvenido. No nos vamos a poner a estas alturas cortapisas ni líneas rojas. Esta canción salió tan larga porque las bases se grabaron en directo: batería, bajo y guitarra rítmica. El final fue improvisado, no había un final claro. Tocamos el groove hasta que surgió el final. Es el motivo de que se alargue tanto. No nos preocupa la duración de las canciones. En ese sentido me recuerdo a discos de los setenta, donde los temas eran largos y había pocas para que entraran en el vinilo. Aquí incluimos siete canciones muy largas.
“Creo que “Hay un hueco en algún sitio” supone una ruptura con mi trayectoria anterior”
Hacía muchos discos que no tenías un single tan evidente como primera elección del estilo de “Hay un hueco en algún sitio”, un tema realmente vigoroso y musculoso, con esa sombra inquietante rondando por toda la canción.
Diego: Es un ejemplo de colaboración de Fer y yo. La música es suya y la letra es mía. Hay bastantes así en el disco. Excepto la primera y la última donde tanto letra como música están escritas por mí. Es una canción que me parece una declaración de intenciones, rotunda y directa. Es quizás la que más puede romper con mi trayectoria.
Sobrecoge escuchar una canción de amor tan profunda como “Con esta luz que nace”, hacía tiempo que no oía una declaración tan sincera escrita desde la experiencia, algo que desde otra vertiente también pareces introducir en “Cose mis heridas”, otro auténtico bombazo donde sonáis mayúsculos y de lo más peligrosos.
Diego: Es el segundo adelanto del álbum. También es una canción rotunda y contundente, una masa de guitarras que cae. De hecho, por eso se eligió como segundo single, nos parecía un pelotazo fuerte. Toda una declaración de intenciones.
“Mis letras pretenden dejar un poso, una sensación”
En cuanto al apartado de letras, vuelven a ser muy inspiradas, plenas de imágenes y con lo que parecen ser cantos en primera persona y mensajes encubiertos pensados para personas muy concretas. ¿Nos equivocamos mucho?
Diego: Lo de personas concretas no muy necesariamente. Me cuesta siempre mucho hablar de mis letras y decir de qué tratan, hablan de todo y nada en concreto. No son narrativas, no cuentan una historia, pretenden dejar un poso, una sensación. Trabajo muchos con imágenes plasmadas en versos. Hay temas bastante globales como el paso del tiempo, la incertidumbre de este sinsentido que percibo en el discurrir de las cosas. Quizás tiene que ver con el pasar del tiempo y cumplir años. En cuanto a las letras, creo que van por ahí, sin hablar de un tema en concreto. Y tampoco de personas. Son estados de ánimo que se intentan compartir.
De la portada de los sucesivos singles y del disco se ha ocupado Jesús María Corman, bajo su alias Jesús Mansé, trasladando las mismas a un ambiente brumoso y agreste que las emparenta con las obras románticas de autores como Caspar David Friedrich. ¿Por qué habéis decidido contar con él? ¿Ha habido algún tipo de instrucción para que elaborara su trabajo?
Diego: Pensé en él enseguida por la sensación que me da este grupo con ambientes húmedos y fríos. Corman, bueno en este caso Jesús Mansé, participa de dicha mirada. Sus paisajes, que me fascinan, parece que congelan el tiempo. Transmiten una sensación fría y magnética, creo que tienen mucha poesía sus cuadros. Le apeteció colaborar con el grupo y no le dimos ningún tipo de instrucción. Nos brindó imágenes de cuadros suyos, dos quedaron para el disco y otras dos para los singles que han salido.
“El cancionero de Rafael Berrio es inagotable, siempre puedes volver a él”
Sabemos que Løse pretende ser una cosa nueva y distinta, pero como principal compositor de la banda. ¿Cuál será el repertorio de vuestras presentaciones en vivo?
Diego: Ahora mismo precisamente estamos dando forma al repertorio en los ensayos. Tocaremos las canciones del disco, pero estamos muy abiertos a improvisaciones en directo. Jugaremos con ellos. Haremos todas las canciones que tenemos en el álbum, hay una nueva más y otra que se descartó, pero tenemos la intención de volverla a grabar. Hacemos dos versiones, una de mi querido Rafael Berrio, cuyo cancionero es inagotable y siempre puedes volver a él. Y luego hay una canción de The Smiths que ya hice en versión, la titulé “Vuelve un poco de lo que perdí”, la vamos a dar una vuelta para llevarla al territorio Løse. Será un concierto denso porque son composiciones largas. En principio, no quiero meter canciones de mis discos en solitario, me parece que las he tocado bastante y quiero incidir en la separación de los proyectos. No me apetece mucho combinar los dos caminos. Løse es otra historia y tiene sus propias canciones.
Ahora que el formato va a ser decididamente otro, algo que se venía intuyendo desde hace tiempo, concretamente desde las presentaciones de “Las Rutas Desiertas”. ¿Vais a seguir tocando poco y en lugares de mediano aforo, o por el contrario, estáis abiertos a buscar otro tipo de giras ante públicos y escenarios más amplios?
Diego: De momento vamos a empezar haciendo presentaciones en salas pequeñas, creo que es a lo que podemos aspirar ahora. Realmente estamos empezando y somos conscientes de que estamos empezando. No podemos pretender ir a grandes festivales. Sí que estamos abiertos a hacer lo que tenga que pasar. Si van viniendo otras propuestas en escenarios más grandes y festivales, puede hacerse. Este es un grupo que puede sonar en diferentes aforos. Es una diferencia que veo con respecto a mi propuesta en solitario, estaba enfocada a clubs y salas pequeñas, pero este grupo podría sonar en cualquier tipo de escenario. Por realismo vamos a empezar por salas pequeñas que es a lo que aspiramos.
“Løse es un salto, un riesgo muy estimulante para mí”
Se te ve ilusionado con esta vuelta de tuerca a tu carrera. ¿Qué representa este proyecto en el marco de una trayectoria tan extensa como la tuya?
Diego: Para mí es un proyecto y un momento importante. Significa un salto y un riesgo también. Todo cambio un poco radical es un riesgo y a mí el riesgo me atrae bastante a la hora de plantearme mi trabajo. Asumir riesgos es algo que me atrae bastante a la hora de plantearme mi trabajo. Me motiva. Es un momento intenso formar esta banda. Además, voy cumpliendo años, así que no creo que haya más grupos en mi vida. No descarto más discos en solitario, pero esta es la última oportunidad de formar un grupo. Para mí es muy estimulante.
“Los artistas de largo recorrido tienen etapas fascinantes”
Los últimos tiempos han sido crudos y duros para nuestro rock, nos han abandonado Robe y Jorge Martínez, como lo han hecho otros nombres internacionales. Y lo han hecho dejando unos enormes discos de despedida. Evidentemente no queremos invitar a la parca a intervenir, pero contigo ocurre algo similar. ¿La madurez es un arma nunca bien ponderada para la creación artística?
Diego: Totalmente. De hecho, a mí me suelen gustar más los discos de madurez que los comienzos, lo que ocurre es que a veces pasan más desapercibidos, quizás por haber tenido éxito. Creo que los artistas de largo recorrido tienen etapas fascinantes. Dylan y Bowie, cuyos últimos discos de los dos miles me parecen una maravilla. Los discos de madurez creo que son generalmente mejores, pero en ocasiones son menos conocidos. En el caso de Robe y Jorge Martínez no los conocí personalmente a ninguno de los dos, pero me parece que tienen trayectorias admirables y muy interesantes sobre cómo llegaron a mantenerse creando y haciendo propuestas interesantes. Además, eran gente muy inteligente, ya te digo que no los conocí, pero me parecían dos mentes bastante brillantes.
En este tiempo, hace concretamente casi dos años, vio la luz “Diego Vasallo, trayectoria de una ola”, un libro de lo más peculiar en que se aborda tu figura desde el arte y el hecho compositivo. ¿Qué te pareció dicha obra?
Diego: Fue una colaboración bastante intensa con Pablo Cerezal que es el autor. Un gran poeta y escrito. Muy personal, tiene una escritura muy visceral y particular en su estilo. Me dijo que quería escribir un libro sobre mi trayectoria y proceso creativo, tuvimos muchísimas charlas. Estuvo en Ondarribia, donde vivo. A mí lo que me gusta del libro y de su estilo es que no se parece a nada. No es una biografía, ni ensayo, ni novela. No se sabe lo que es. Es algo muy peculiar. Me parece muy atractivo escaparse de los géneros, hay que tener talento para ello. Pasó muy desapercibido, no ha tenido mucho recorrido, pero ahí queda. Es un libro muy especial.
¿Hay alguna aventura esperando tras la esquina de forma inesperada de la que nos puedas informar?
Diego: Ahora estoy centrado totalmente en este proyecto, estamos preparando el directo a través de los ensayos, no ando metido en más proyectos. Los habrá en un futuro y la pintura siempre ha estado ahí. Estos años la tengo algo más abandonada, pero voy a seguir y haré más exposiciones. En cuanto a los conciertos hay algunas presentaciones. Tocamos en Aranda de Duero en Le Club y en el Stereo de Logroño. Arrancaremos a partir de abril. En Donosti tocaremos en Tabacalera. De momento iremos haciendo presentaciones pequeñas. Haremos lo que vaya surgiendo. Ahora no tenemos oficina, así que vamos cerrando nosotros los bolos.
Por cierto, el álbum ha visto la luz con Warner.
Diego: El disco salió el 13 de febrero con Warner en una vuelta a mis orígenes. Estamos con ganas e ilusión.
Muchas gracias por atendernos y por tu obra en general, más en este caso por este fenomenal trabajo que tan buen sabor de boca nos ha dejado.
Diego: Muchas gracias. Me alegro que os haya gustado. Para mí es un proyecto importante en el que me he dejado mucho. Es un disco que nos ha llevado tiempo prepararlo, componer y dar forma a las canciones. Hay bastante trabajo detrás. Me gusta que el disco guste.
No te miento si te digo que para nosotros es candidato a disco del año en el apartado nacional desde ya.
Diego: Ojalá. Me encantaría. Eso ya no depende de nosotros. Hemos dejado el trabajo hecho y hemos puesto todo. Estoy muy contento con el álbum. Muchas gracias, aquí estoy para cuando queráis.









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