Por: Àlex Guimerà
Este inicio del mes de mayo tenemos visita a nuestras tierras de "Manolenta", en concreto el próximo día 7 actuará en el Movistar Arena de Madrid y el 10 en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Unas actuaciones que muy probablemente serán su despedida por los escenarios españoles, debido a su edad y a su estado físico. Lejos queda su primer concierto que tuvo lugar en la Plaza de Toros de Ibiza el 5 de agosto de 1977, pero también su última visita del 24 de marzo de 2004 en Barcelona. Hasta 13 conciertos ha dado por nuestras ciudades, en los que ha desplegado todo su arsenal bluesero y su inigualable carisma al mando de sus guitarras.
Por ello, y para abrir boca antes de gozar de su directo, queremos hacer un pequeño repaso a su larga y fructífera carrera a través de los que consideramos sus diez mejores discos. Grandes proyectos y enormes canciones para una carrera inigualable.
El primer álbum de los Yardbirds contaba con un joven Clapton de apenas 19 años fanático del blues, quien ya se había hecho famoso entre el circuito de música en vivo londinense, apareciendo en un muro la célebre pintada que rezaba "Clapton Is God". Junto a sus amigos Keith Relf, Chris Dreja, Paul Sanmuel-Smith y Jim McCarthy grabaron este álbum con canciones de Chuck Berry, Bo Didley, Howlin Wolf y John Lee Hooker, dejando fuera hits como "You Can't Judge a Book by Looking at the Cover" o "Boom Boom". Un disco que mezclaba el rock con el blues y que catapultó a una banda que tras la marcha de Clapton tuvo a otros dos monstruos de la guitarra en sus filas como Jeff Beck y Jimmy Page
.
El segundo álbum del bluesman John Mayall y primero de los Bluesbrakers contaba con un Eric Clapton que ya era famoso tras su paso en los Yardbirds a los que había abandonado por alejarse del Blues. Ahora los dedos de Clapton estaban al servicio de la banda de Mayall para crear una obra maestra del blues-rock en el que aparte de los temas propios se interpretaron grandes versiones de Ray Charles, Willie Dixon, Freddie King, y cómo no, del pionero Robert Johnson. Los Bluesbrakers que aparecen en la portada los completaban John McVie (futuro Fleetwood Mac) al bajo y Hughie Flint a la batería.
El segundo trabajo de la superbanda que el guitarrista montó junto al batería Ginger Baker y al bajista Jack Bruce, es uno de los grandes hitos del rock de los sesenta y un precursor de la experimentación psicodélica. Si bien su debut, "Fresh Cream" (1966), mostró su virtuosismo y base blues, con "Disraeli Gears" (1967) el trío se consolidó con un sonido más elaborado y canciones emblemáticas como "Sunshine of Your Love", "Strange Brew" o " Tales Of Brave Ulises". La banda conectó con la juventud hippie y llevó el blues a nuevas audiencias en EE. UU., actuando en festivales clave como Monterrey y Fillmore. Sin embargo, las tensiones internas, el agotamiento de las giras y problemas de gestión llevaron a su disolución en 1968.
Tras cerrar la etapa Cream, Eric y Ginger Baker formaron otra superbanda junto a Steve Winwood (ex Spencer Davis Group y Traffic) y Ric Grech (Family). El único y homónimo álbum de controvertida portada ofrece seis extensos temas - el que cierra el disco sobrepasa los 15 minutos - surgidos de unas fructíferas Jam Sessions y en donde los desarrollos instrumentales fueron el eje central. Como curiosidad, la banda únicamente ofreció su primer concierto y único en el Reino Unido que tuvo lugar el 7 de junio de 1969 en Hyde Park, un mes antes de que los Rolling Stones dieran su legendario concierto tras la muerte de Brian Jones.
Derek and the Dominos es el primer proyecto en que Clapton se erige como cantante principal. En los grupos en los que había estado antes era reconocido como guitarrista principal, cantando ocasionalmente. Para ello se juntó con Bobby Whitlock, Carl Radle y Jim Gordon, dando una única producción discográfica, este legendario "Layla and Other Assorted Love Songs" en la que destaca la emblemática canción "Layla", inspirada en el amor (por entonces) no correspondido del propio Clapton por Pattie Boyd, esposa de su íntimo amigo George Harrisson. El disco combinaba potentes guitarras, melodías emotivas y letras llenas de pasión. A pesar del talento y la conexión artística entre los músicos, la banda duró poco debido a las tensiones entre sus miembros y a las fatídicas adicciones.
Este disco marca el regreso de Clapton tras superar su adicción a la heroína, consolidándose como uno de sus discos más destacados de su discografía y siendo su primer número 1 en solitario. A diferencia de la intensidad de "Layla and Other Assorted Love Songs", este álbum refleja un Clapton más relajado y juguetón. Incluye temas propios junto a versiones memorables como "Willie and the Hand Jive" de Johnny Otis y "I Shot the Sheriff" de Bob Marley, esta última su único sencillo que alcanzó el número 1. El disco combina virtuosismo con un aire desenfadado, mostrando al de Surrey cómodo en su nuevo rumbo musical, en un sonido accesible y elegante que convirtió el disco en un clásico del rock de los setenta.
El quinto trabajo en solitario de Clapton lleva su sobrenombre de título y esconde grandes temas como la country "Lay Down Sally" y la bonita balada "Wonderful Tonight" que compuso inspirada por su ya esposa Pattie Boyd, mientras aquella se estaba arreglando para ir a una cena. Pero el disco es sobre todo recordado por la versión que hizo de "Cocaine" del gran JJ Cale, una canción que tuvo problemas con la censura. A pesar de todo, el disco tuvo un gran éxito entre público y crítica gracias a ese equilibrio entre virtuosismo guitarrístico y sensibilidad melódica que junto a la pulida producción erigieron a un maduro y versátil Clapton como músico de referencia.
Tras una década de los ochenta irregulares a nivel artístico y en los que tuvo que superar sus adicciones a la heroína y al alcohol, con éste álbum volvía un músico rehabilitado para recordarnos su maestría en el blues y rock contemporáneo. El disco combinaba canciones propias con versiones, destacando "Pretending", "Bad Love", "Anything for Your Love" y sobre todo esa final "Before You Acuse Me (Take A Look Yourself)" de Bo Diddley con el que demostraba sus dotes innatas para seguir con el legado del Blues. "Journeyman" es un disco de rehabilitación en el que aunaba virtuosismo técnico con melodías accesibles y letras reflexivas y emocionales, fusionando blues tradicional con elementos del rock moderno de la época.
Grabado en Windsor (Inglaterra) el 16 de enero de 1992 y publicado escasos meses después, el Unplugged de Eric Clapton es uno de sus discos que primero nos vienen a la cabeza con el momento lacrimoso de "Tears In Heaven", single recién estrenado y que dedicaba a su hijo Conor fallecido tras caer de un rascacielos un año antes. La belleza de la composición junto con el sentimiento de la interpretación de "Mano Lenta" es uno de los hitos musicales jamás habidos en directo y que aparece muy bien rodeado con sensacionales blues clásicos como "Before You Accuse Me" de Bo Didley o "Walkin' Blues" de Robert Johnson, a los que se suma una formidable "Leyla" perfectamente alejada de los cables y efectos. No cabe decir que el álbum batió récords de venta y propulsó al estrellato por enésima vez a este genio de la guitarra.
Para elegir un disco reciente, ponemos este Clapton de 2010, aunque habríamos podido incluir "Me And Mr. Johnson" (2004) dedicado a Robert Johnson o sus notables colaboraciones con el gran maestro del Blues, BB King, ("Riding With The King" de 2000) o JJ Cale ("The Road To Escondido" de 2006). Sin embargo este disco de 2010 resulta mas personal aunque en él aparezcan composiciones originales en unas versiones mayoritariamente blues pero también Jazz y Folk. Un disco de madurez muy interesante.
.png)






.webp)

.jpg)















