
El objetivo de este proyecto no es otro que mostrar el reconocimiento de una serie de bandas y solistas consagrados a la labor que las salas de pequeño y mediano aforo realizan por la música en vivo de nuestra Comunidad. Además de ayudar a promocionar, en la medida de lo posible, a una interesante cantidad de artistas emergentes, que actualmente se encuentran rodando en el circuito de salas, dándoles la oportunidad de abrir un concierto para una gran figura y beneficiarse de esa forma de la promoción y el poder de convocatoria del músico consagrado que les acompaña.
Con motivo del comienzo de un ciclo tan interesante, nos hemos puesto en contacto con algunos de los principales nombres que participarán en esta aventura para que nos hablaran de sus sensaciones al respecto. Tal es el caso de Cooper o Anni B Sweet, por citar dos ejemplos de artistas consagrados, o de Martin Page & The Polaroids, Zipper, Tuya y Void Camp, en el bando de los creadores emergentes, por citar unos ejemplos de un cartel que completan bandas tan notables como los tricantinos Vetusta Morla, Mastretta, Red House , Söber o Alejo Stivel, entre otros.
El primero en valorar lo que supone una iniciativa como esta ha sido Martin Page, quien junto a sus Polaroids, estará actuando el próximo día 26 de Octubre en el Costello, abriendo el concierto de los aclamados Vetusta Morla. Ante tal oportunidad se muestra más que optimista, tal y como nos ha confesado. “Obviamente estamos encantados de formar parte de esta edición. Es una iniciativa muy bonita y una oportunidad importante para dar a conocer tu trabajo a un público nuevo al que no tendrías acceso de otra manera. Es muy excitante, además en mi caso Vetusta Morla son amigos desde hace bastante tiempo y tenía muchas ganas de compartir escenario con ellos. Esperamos que sea una noche mágica, divertida y con muy buena música. También hay un punto de responsabilidad importante porque son el grupo indie que más vende y que más gente convoca. No queda más remedio que intentar estar a la altura”.
Cuestionado sobre la actual situación de desamparo que sufren los locales de música en vivo por parte de los ayuntamientos e instituciones públicas, a los que hay que añadir los rigores de una crisis que no deja de azotar, su respuesta fue concisa a la par que optimista. “Siempre ha sido difícil ser músico en este país y ahora quizá más. Pero irónicamente la escena musical en Madrid está más viva que nunca. Hay un montón de bandas y proyectos musicales que merecen la pena, multitud de conciertos todas las semanas, etc. Hay mucho que decir y supongo que poco a poco nos vamos poniendo al nivel de cualquier capital europea de las importantes”. Una interesante visión del tema que dudamos hayan llegado a tener muchos de nuestros dirigentes.
Martin no cree que un hipotético triunfo en Alternativas en Concierto pueda suponer un paso clave en su carrera. Se muestra más partidario de un trabajo continuado. “Cada vez creo menos en pasos clave y más en el trabajo constante. Creo que conseguir un sonido propio y hacer buenas canciones para que el público conecte con ellas es lo más importante, aunque desde luego oportunidades como ésta, ¡hay que aprovecharlas bien!”. En busca de esas canciones que sean capaces de conectar con un número cada vez mayor de gente les dejamos para poner rumbo al norte de nuestra geografía, concretamente a León.

Al escuchar sus palabras nos damos cuenta de que está hablando la voz de la experiencia. “Las salas de pequeño y mediano formato, para conciertos de pop y rock, son el lugar ideal para disfrutar de tus grupos favoritos en la cercanía, además de ser imprescindibles para entender un fenómeno cultural como éste. Todo lo que se organice para llamar la atención sobre su labor es bienvenido, por mi parte”. Interesante respuesta que creemos deberían leer aquellos que no paran de pensar leyes que recortan la autonomía y libertad de las salas.
Cooper nos muestra su elegancia, grandeza y modestia, en frases que nos hacen ver que lo suyo, más allá del hecho artístico, es puro disfrute sobre las tablas. “Yo no me veo como un artista consagrado. Creo más en la idea de “músico” a la antigua usanza, de los que se suben al escenario a divertir a la gente y luego se marchan para casa como quien vuelve de la oficina, sólo que mi “oficina” es el club. Así que tocar en lugares como el Siroco, para mí, es el pan nuestro de cada día. Antes de actuar en esta sala (con Los Flechazos en el 88) ya había dado conciertos en locales mucho más grandes. Después de aquellos conciertos siempre he intentado combinar actuaciones en grandes espacios con apariciones en salas pequeñas que cuidan la programación con cariño, como ésta. El segundo disco de mi anterior banda se titulaba EN EL CLUB… ya en aquella época de contrataciones institucionales millonarias yo defendía que la realidad de la música estaba en salas como el Siroco. Y no he cambiado de idea”.
Palabras de un genio que sigue sintiendo su profesión como pasión, por encima del dinero que pongan encima de la mesa. Definitivamente muchos políticos deberían leer esta conversación, sobre todo a tenor de lo que sigue. “Es sangrante y deprimente, sobre todo si te planteas que sería tan fácil de cambiar. Tan sólo es necesaria una cierta voluntad política. La música en vivo no es solamente el gran macroconcierto para 20.000 personas, esa actuación no puede marcar la pauta. La música en vivo es un bien cultural, un patrimonio especialmente importante en España. No es tan difícil que las salas (siempre cumpliendo ciertos requisitos de horarios, programación estable, seguros sociales, salidas de emergencia…) fueran consideradas “equipamiento cultural”, como en otros países, y pasaran a depender del área de Cultura en vez del de Establecimientos en cada ayuntamiento. Cambiar la ordenanza municipal en materia de ruidos no es tan complicado y, además, se ajustaría a la realidad. Igual que cambiar el criterio en lo tocante de “aforos”, que parece que hay más peligro en un concierto de Russian Red que en una rave o un partido de fútbol. Pero, qué le vamos a hacer, por los hosteleros casi nadie va a dar la cara y los músicos, hoy en día, tocamos para ellos. Esto es así. Así que iniciativas como ésta, que premian a las salas que han estado dando el callo durante años, son imprescindibles para intentar cambiar la mentalidad de la gente”. Unas palabras que suscribimos totalmente, y es que Alejandro sienta cátedra sin pretenderlo cada vez que abre la boca, lo que le hace aún más grande.

Zipper será la banda que tenga el inmenso placer de compartir escenario con éste talentoso leonés, y David, componente masculino del dúo, es el encargado de responder a nuestras preguntas quien no duda en devolver el piropo recibido a las primeras de cambio, incluyendo en el mismo a la sala que les brindará tan magnífica oportunidad. “Pues es una iniciativa estupenda, a nosotros nos hace mucha ilusión tocar con Cooper y encima en una sala en donde hemos tocado unas cuantas veces y a la tenemos mucho cariño y admiramos por su gran actividad. Sin duda, sin salas como Siroco, grupos como nosotros tendríamos muy difícil dar conciertos. Estamos seguros que con los grupos consagrados que van a tocar en esta edición va a ser un éxito seguro”. Sin duda alguna una respuesta que condensa a las mil maravillas el espíritu de “Alternativas en Concierto”, a la que sigue un elogio a la trayectoria musical de Alejandro y una confesión brutal al admitir la enorme responsabilidad de una oportunidad como esta. “Estamos muy ilusionados, somos fans de Cooper, pero a la vez un poco intimidados, puesto que tienen mucho público fiel y siempre te da miedo que mientras tú tocas el público no te haga caso, pero bueno, estamos acostumbrados y vamos a hacerlo lo mejor posible para preparar a la gente para pasarlo bien”.
De esperanzadora podemos calificar su visión del futuro de la música en vivo. “Las salas pequeñas y medianas son imprescindibles, si no existieran solo habría música en directo de grandes superestrellas. Estoy seguro que por muchas trabas que aparezcan siempre estarán ahí porque hay mucho público que solo acudimos a conciertos a este tipo de salas. ¡Ale, todo el mundo a tomarse un copazo durante el concierto!”. Nosotros también confiamos en que así sea, como asiduos a salas de mediano y pequeño aforo, no concebimos otra cosa.
Se toman esta oportunidad con relativa calma pues para ellos, “lo importante es disfrutar y que la gente te vea, no hay que meterse presión. Es una experiencia bonita y vamos a disfrutarla lo mejor posible como cualquier otro concierto”. Y a fe que nosotros también, puesto que consideramos que la del próximo sábado será una de las grandes y disfrutables actuaciones de todo el cartel.
La siguiente pareja en someterse a nuestro cuestionario fue la compuesta por Anni B Sweet y Tuya, encargados de cerrar el ciclo el próximo día treinta de octubre, en el coqueto escenario del Búho Real, en la calle Regueros del madrileño barrio de Alonso Martínez.


La habitual simpatía y dulzura de la que suele hacer gala no evita que se muestre crítica con los problemas del mundo en general, y de los locales de música en vivo en particular. “La situación actual en general, no solo en la música, ya sabemos todos cómo está. Entre otras muchas cosas necesarias, también lo es la importancia de la música en salas pequeñas. La cultura y otras necesidades básicas no solo se descuida desde los estamentos políticos, es un esfuerzo que debemos cuidar cada uno en la parte que nos toca y siempre desde el ejemplo”.
La sonrisa vuelve a sus labios al ser cuestionada por lo que supone para una joven ya consagrada como ella, tocar en un ciclo como este junto a su amigo David Tuya. “Es halago que hayan contado conmigo. En mi caso, compartiré escenario con Tuya, que lleva tocando conmigo como guitarrista cerca de 3 años, y es muy buen amigo. Ahora lanza su disco en solitario que escuché hace un tiempo y me pareció muy bueno. Así que poder darle la alternativa a David (Tuya) me hace especial ilusión. Va a ser una noche muy bonita”. Que así sea.
Pero antes de esa última cita, que supondrá el broche de oro a esta edición de Alternativas 2011, el próximo martes 18 en la sala Taboo del barrio de Malasaña tendrá lugar el concierto de Vinila von Bismarck & The Lucky Dados quienes darán la alternativa a la banda de rock electrónico Void Camp, los cuales se muestran exultantes ante esta oportunidad. “Ojala fuera una constante y un ejemplo a seguir, nos encantaría que todas esas salas de mediano y pequeño aforo pudieran programar conciertos y sesiones así todos los días. ¡Nosotros somos los primeros que cuando no estamos tocando estamos viendo algún concierto!”. Además será el suyo uno de los carteles más paradigmáticos de toda esta edición al fusionar el estilo retro de Vinila y sus dados de la suerte, con el aire transgresor de su propuesta, cosa que para ellos no es problema, sino todo lo contrario. “Tenemos ganas por ver cómo reacciona un público que potencialmente no es el nuestro…..y, como nunca sabes quien te está viendo, somos de la opinión de tocar igual ante 10 que ante 10.000”.
Cuestionados sobre la situación real de la música en vivo, son claros. “Pues nos parece una situación de mierda… cada vez putean más a las salas, reducen horarios, aforos, ponen más multas y eso a su vez repercute en que cada vez las salas tienen menos margen para pagar a los músicos, los músicos menos dinero para hacer música, la música cada vez es peor, la gente se acostumbra a música de mierda, ¡y al final las salas acaban programando música de mierda porque es lo único que mueve algo de gente…. un poema!”. Ante una afirmación tan sincera como rotunda, no tenemos nada más que añadir, ya que condensa a las mil maravillas nuestra opinión al respecto.
Con estas perspectivas, esperanzas y anhelos de mejora de la situación actual, dará comienzo, esta misma noche, la séptima edición de Alternativas en Concierto. Y lo hará con la seguridad de que serán muchas veladas de disfrute para quien tenga a bien acercarse hasta los distintos recintos de nuestra ciudad con la sana intención de ver las evoluciones en directo de artistas de distinta índole, talla y condición, pero con una pasión común, la cultura en forma de música en vivo.
Nosotros, desde aquí, mostramos todo nuestro apoyo a esta iniciativa y formulamos el deseo sincero de que esperamos que las administraciones no hagan oídos sordos ante tan sincera reclamación, porque las salas que programan conciertos, como pulmón cultural fundamental de nuestra ciudad, merecen un respeto.
Por: Javier González.